FESTEJANDO EL DÍA DE LAS MADRES

Ya que para muchos es una relación de conflicto...

¿Es reparable la relación con la madre?

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Los conflictos son necesarios. Muchas relaciones con la madre están bloqueadas porque tenemos expectativas con respecto a esa persona que va más allá de lo que se puede esperar de un ser humano; y si los padres fueran perfectos, si la madre fuera la ideal, nosotros no seríamos capaces de vivir, no tendríamos la fuerza para vivir. Somos capaces de vivir porque nuestros padres tienen errores. Eso es lo que nos introduce en la verdadera vida, o sea, amamos a nuestros a padres así como son, tal cual como son, y así nos volvemos felices.

"Quien no toma a su madre no tiene éxito, fracasa en todos los planes."

BERT HELLINGER 

Creador de la Constelaciones Familiares

PW  "MUNDO NUEVO"

 

 En la visión de 

"Día de las Madres"
 
amorNOes

La celebración del día de las madres tiene sus antecedentes en la Grecia antigua en honor de Rhea,  conocida como “La madre de los Dioses”. Durante el siglo XIX hubo algunas propuestas para dedicar un día a homenajear a las madres, pero no fue sino hasta 1907 cuando Ana Jarvis, nacida en Filadelfia, Estados Unidos, se reunió con un grupo de amigos y les planteó el reto de trabajar  para que se estableciera una fecha para esta celebración. A partir de ese momento comenzó una campaña para hacer que las autoridades accedieran a tal petición.

 

En 1908 se celebró la primera ceremonia no oficial para conmemorar a las madres, en una iglesia Metodista de Grafton, Virginia. El evento tuvo lugar el 10 de Mayo del citado año y accedieron 407 mamás acompañadas de sus familias.

 

Fue el presidente Woodrow Wilson quien, el 8 de mayo de 1914, decretó que el día de las madres se celebraría en Estados Unidos el 2° domingo de cada Mayo.  La idea pasó a Europa y casi 40 países en todo el mundo iniciaron las celebraciones.  En algunos casos se designó un día específico para llevarlo a cabo, como en México, donde el 10 de Mayo está dedicado a ese festejo.

                                                                                 (m.terra.com.mx)

A todas aquellas mujeres que son madres, a ti, que lo eres, ya sea de manera biológica o por adopción, quiero reconocer la labor que desarrollaste, desarrollas o estas a punto de empezar a desarrollar.

 

Esa labor titánica de 24 horas por 7 días a la semana los 12 meses del año, durante la vida de tus hijos y sí, lo escribí consciente de que mencioné “durante la vida de tus hijos” porque una madre sigue siendo madre hasta el último día de su vida.

 

Mi reconocimiento a este trabajo que desarrolla mamá, desde el embarazo si  sus hijos son biológicos, durante el proceso de gestación, la transformación de su cuerpo por dentro y por fuera, los síntomas como crecimiento de los senos,  náuseas regularmente matutinas, mareos, estiramiento de la piel, grietas en la panza, peso extra, movimientos del bebé que en ocasiones son dolorosos, a veces manchas en la cara (paño), a medida que crece el bebé,  acidez, constipación,  cansancio y aumento de peso, etc.  

 

Todo esto es solo el inicio,  falta el proceso de parto que implica un esfuerzo físico enorme de ambos, mamá e hijo, cuando nace el bebé, además de necesidades físicas, tiene necesidades emocionales y a medida que éstas están satisfechas, la felicidad aumenta notablemente porque tu bebé se siente amado, protegido, confiado,  seguro y tú, tranquila.

Cuando  es tu primer hijo, además de lo anteriormente mencionado, resulta que no sabes nada de  esto aunque te lo digan porque una cosa es saberlo y otra muy diferente sentirlo.

 

Las mamás que por alguna causa no han podido embarazarse naturalmente y deciden hacerlo, pasan por procesos variados, la mayoría dolorosos y costosos para lograr el embarazo y  esto es adicional a todo lo anterior.

 

Quienes a pesar de los esfuerzos de embarazarse no lo logran y deciden adoptar, pasan también por un proceso de preparación para hacerlo que conlleva un enorme desgaste emocional  para que puedan llevar a feliz término  su intención de tener un hijo.

 

Ahora sí, viene el trabajo de acompañar el crecimiento físico y emocional de este Ser Humano que acaba de nacer, el cual a los 2 años de edad  se convierte en individuo y de ahí en adelante cada día de su vida luchará por convertirse en mejor persona.

 

Quienes formamos la página de amorNOes, queremos hacer público el  reconocimiento a todo tu esfuerzo y  dedicación a esta inmensa labor de formar personas que has desarrollado. Aunado a este reconocimiento vaya nuestro cariño, respeto y admiración a ti MAMÁ.

 

FELIZ DÍA DE LAS MADRES

Recuerda que no estás sola(o), hay un equipo de terapeutas que estamos a tu disposición cuando lo necesites, déjanos tus dudas o comentarios que a la brevedad te daremos respuesta.

 
"Día de las Madres"
amorNOes

Cada día se puede dar homenaje a las madres que han tenido la dicha de crear vida o de cuidar una familia, cada día podemos recordar a la persona siempre presente y decidida de darlo todo por un hijo, a las que pasan su vida amando, esperando, ayudando y escuchando.

 

La madre es ayuda incansable para perseguir los sueños con la enseñanza que un libro no puede dar, la conversadora incondicional que da sentido y respuesta a  cada hijo siendo la experiencia más incomparable que se lleva impresa en el alma.

 

Desde la concepción se recibe la gracia y el amor de madre,  y es una herencia que define formas y costumbres que se recuerdan por generaciones.

No se puede concebir la vida y la unión completa de familia sin esa presencia que habita cada momento, cada rincón y cada espacio en la experiencia de vivir, esa fuente de fuerza y amor, la provocación eterna de recuerdos y experiencias en el momento de nuestra existencia.

 

El concepto de ser madre  incluye para cada mujer la misma entrega y compromiso pero cada madre escribe diferente historia en su forma y estilo de querer, de acompañar y de adivinar el sentimiento de cada uno de los miembros de la familia.

 

La labor diaria de quien es mamá lleva implícito otros esfuerzos como ser ejemplo del modelo que han de seguir sus hijos, la valentía y el empeño de sacar a su familia.

Hablar de una mamá es pensar en la proveedora de nuestra existencia que a veces con dolor y abandono hacia sí misma dedica la vida a los hijos y  en muchos casos a quien la ayudó a ser madre.

 

La honra a la madre no se acaba porque cuando se comienza a  ser madre la misión de amar no se acaba, aun cuando los hijos se han ido la llevan en su esencia comparando su amor con el amor a Dios y cada buen hombre tiene en su haber un Ser que dio su cuerpo, su tiempo y su amor llamado Madre.

 

Recuerda que no estás sola(o), hay un equipo de terapeutas que estamos a tu disposición cuando lo necesites, déjanos tus dudas o comentarios que a la brevedad te daremos respuesta.

 
"SE DICE FÁCIL"
"Una de tantas etapas en de la vida de las madres”
 
amorNOes

Se han escrito y se seguirá escribiendo mucho sobre la labor, el trabajo, los desvelos, etc. de las madres. Ésta es una mirada rápida al tiempo que las madres dedicamos a nuestros hijos y el difícil trabajo de “soltarlos cuando ya tienen edad”.

 

Porque… ¿quién dice hasta cuándo, cuánto y hasta dónde es correcto dar, estar y “soltar” para que vayan y hagan su vida?. 

Este acto de “soltar” conlleva muchas ideas, emociones y situaciones que fuimos creando desde que nacieron nuestros hijos.

 

Nos llenamos de sentimientos tan diversos y “tan contradictorios” que cuando crecen empezamos a dar tumbos y en ocasiones parecería  que perdemos “el rumbo” ya que NOS QUITAN LA CHAMBA, es tal "el movimiento interno" tanto del nacimiento como del desprendimiento, que muchas veces entramos al  tan mencionado concepto  del “nido vacío”.

 

- Si nosotras pudimos, quisimos o tuvimos la suerte de poder dedicarnos 100% a nuestros hijos, cuando el último de ellos llega a la edad en que  requiere menos de nuestra atención, porque se va a la escuela, se viste y come solo, etc.,  llega lo que yo llamo “el primer golpe”,  tenemos más tiempo para nosotras y por lo tanto, más tiempo para poder mirarnos y preguntarnos ¿dónde quedó aquella mujer que un día se llamó de “tal manera”? y que sin darse cuenta se transformó en “la esposa de…” y "la mamá de…” Te miras y ves con asombro que has estado tan inmersa en las necesidades de tus hijos que ya no sabes ni quién eres y mucho menos, hacia dónde va tu vida como mujer.

Aquí afortunadamente a muchas de nosotras nos da “la primer crisis existencial”, perdemos el rumbo y llega nuestra gran primera oportunidad de ir y encontrar respuestas.

 

- Después llega el “siguiente golpe”, que en momentos parecerían “golpes bajos”. Se presenta “la adolescencia de nuestros hijos”, viene con todos sus cambios no sólo fisiológicos, sino con su gran necesidad de separarse de nosotras, haciendo hincapié que ya no está más de acuerdo con lo que somos, hacemos y pensamos, sino que la valía y confianza pasa a sus amigos.

 

Esta es una etapa en la que nosotras como madres tenemos que reforzar nuestra autoestima, mantenernos firmes en nuestras decisiones y límites, pero con toda la inteligencia de entender “que no es exactamente contra nosotras”, que debemos no engancharnos y saber que es la forma en que ellos se empezarán a autoafirmar e ir y descubrir quiénes son y qué quieren y esperan de la vida.

 

Uf ¿difícil verdad?, estar presente pero no tanto, permitir y poner límites, pero sobre todo PODER con el “supuesto odio que nos tienen en ese momento”…  SE DICE FÁCIL.

 

Es muy importante entender que el crecimiento de nuestros hijos muchas veces despierta y activa los asuntos inconclusos que nosotras tenemos de nuestra propia infancia, y que en ocasiones ponemos sobre sus hombros la difícil e incorrecta tarea de llenar nuestros propios vacíos.

Aquí señoras, es donde inician todavía más “los golpes” de este viaje de ser madres y la oportunidad perfecta de crecimiento personal, la etapa de buscar (si no lo tienes), lo que realmente es para ti, lo que en verdad te apasiona a ti como mujer, como individuo.

 

Buscar con lo que vibras, lo que te emociona, te llena y te da ese impulso ante el cansancio de llevar una casa, educar unos hijos, salir a trabajar. Es el momento indicado para irte INVENTANDO O REINVENTANDO UNA VIDA PROPIA (si todavía no lo has hecho), una vida que empate y camine junto con la vida de tu familia.

 

Porque si te dedicas tanto a sus vidas, te quedas sin fuerzas para vivir la tuya, porque si no tienes “tu vida”, te será mucho más difícil permitirles a ellos que hagan la suya.

Debemos de entender y convencernos, que llega una edad en que pasamos o deberíamos pasar,  a ser “sólo espectadores de la vida de nuestros hijos” y que esta etapa es más llevadera, menos difícil y en momentos menos dolorosa, si nosotras hemos ido resolviendo nuestra propia vida.

 

Si nos hemos hecho cargo de nuestra propia niña, hemos respetado nuestras necesidades, hemos ido en busca de nuestros sueños y nuestra propia realización.

 

Te aseguro que si tus hijos te ven  activa, llena de vida, contenta, haciendo lo que te gusta, ellos se sentirán libres y tranquilos de ir en busca de su propia vida y su propia felicidad.

 

Les dejarás el mayor de los aprendizajes, algo que jamás olvidarán y con lo que también tendrán un motivo para replantearse su propia responsabilidad, el tiempo, esfuerzo y calidad que les dan a sus hijos.

Por todo esto, es que las invito a que se levanten de la butaca del “Teatro de la vida de sus hijos”, dejen de ser sus  espectadoras y se "suban a su  propio escenario”, vivan sus vidas y permitan que ellos, hagan y resuelvan la suya.

 

¡Sí lo sé…!

SE DICE FÁCIL y, las que somos madres sabemos lo difícil y complicado que es... "SIMPLEMENTE SERLO". 

 

 

Felices 365 días de hacer el trabajo más bello de esta vida.

No olvides pasar siempre por tus filtros lo que lees o escuchas, si no estás de acuerdo o no te da sentido esa información,  no te la quedes, quiere decir que no es para ti.

MADRE  desde donde estés… ¡GRACIAS!

Hoy que veo lo difícil de tu vida, entiendo que me diste “hasta de más”, valoro tu propio crecimiento que hizo que entendieras “mis locuras”, apoyándome, guiándome y a la vez respetando mis decisiones.

 

No estás físicamente, pero estás en mi fuerza, entereza y empuje.

GRACIAS por mostrarme tu “ser mujer y madre”.

GRACIAS por lo que me diste,  pero sobre todo por lo que no me diste, ya que todo esto me ayudó a ser la persona que soy.

 

HOY Y SIEMPRE

TU HIJA

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