"Relaciones contaminantes"

Veo y reconozco mis conductas

Envidioso

La envidia contaminante II

amorNOes

Estas son algunos caminos para abandonar la envidia contaminante.

 

Y escribo envidia contaminante, porque a pesar de que no existe “envidia de la buena”, la envidia que se reconoce y se trabaja para fabricar nuestros propios anhelos es constructiva.  Se trata de visualizar con admiración lo que otra persona ha conseguido para fincar un plan a nuestra medida de trabajo.

Toma conciencia de tus características.

 

La fe en sí mismo es fundamental para construir auto estima.  Es el respeto necesario que se debe cada persona para vivir en forma saludable.  Si no se descubre y se explota las características esenciales que cada ser humano tiene como “marca registrada” del Creador que procedemos, no se tendrá el material necesario para edificar un presente y futuro satisfactorio y se continuará en la contaminación de la envidia.

 

Una persona no necesita de la competencia si está consciente de su singularidad. 

 

Efectivamente somos únicos, el camino de cada ser humano es personal e irrepetible.  No se tiene que mejorar lo que el otro ha conseguido, sólo ver y superar los propios resultados de la misión particular que se tiene en la vida.

Deja de mirar a los demás.  Concentra tu atención en ti mismo.

 

 

Tener la atención puesta en otras personas te distrae de tu tarea.

 

Observar a los otros en sus logros y también en sus defectos implica que no te miras a ti mismo como un ser inacabado que conoce y esta apasionado en su proyecto de vida, que aprende de sus errores, que conoce su almacén de recursos. 

La persona que tiene su mirada fuera de sí, se obceca en alguien y desde la competencia o la crítica no puede tener puesta su atención en su propia superación.

 

“Para mirarte con buenos ojos, mira con ojos de bondad”

 

Nadie puede verse con consideración y bondad a sí mismo cuando su mirada hacia los demás es de competencia y crítica.  Los “lentes” con los que uno se percibe son los mismos con los que mira a los otros.  Así de sencilla es la solución, así de complicada es la resolución, cuando el dolor del pasado campea en nuestro presente.

 

 

 

Bibliografía

“Emociones tóxicas”

Bernardo Stamateas

B. S. A

 

“Ser siendo humano”

Guadalupe Cervantes -Pacheco

© 2015 por ANNEE