"Relaciones contaminantes"

 "Carga-mete-culpas"

 ¿Cómo podré pagarle a la vida? IV

amornoes

Continuamos hablando sobre los mensajes recibidos que acarrean culpas y victimes.

 

Frases heredadas que se van acumulando a través de las generaciones son la autoridad que rige a la persona imposibilitándola de tener un paisaje diferente de sus ancestros.  A más años más se van instalando, enraizando y por tanto se dificultará más soltarse. 

 

La culpa lleva a olvidar lo que sentimos, lo que necesitamos, nuestros derechos, convirtiendo el bienestar personal a un tema secundario, sin importancia.

-  “Quisiera comprarme un buen abrigo, pero mis hijos lo necesitan más…”

-  “¿Cómo voy a irme de vacaciones si la pobre de mi hermana no tiene en que caerse muerta…”

-  “No puedo sentirme feliz si veo a mi alrededor tanta violencia, enfermedad y pobreza…”

 

La situación es clara:  o me premio o me castigo y muchos eligen el castigo evitando el disfrute merecido que tienen al alcance.  Y algo todavía más nefasto.  Al renunciar  a nuestras necesidades y gustos, vamos acumulando ira, tristeza, y tarde o temprano ese coraje y dolor será derramado en el otro:

 

-  “Yo que tanto me sacrifiqué por ustedes…”

-  “Siempre puse a los demás en primer lugar para que ahora me paguen así”.

 

Y como verás estas frases seguirán manteniendo el círculo de la culpa perpetua, pero ahora en la siguiente generación.

Ahora veamos algunas frases más escuchadas en la infancia que ya de mayores exacerban la culpa:

 

- “Bien por el 9 pero lo tuyo es el 10”

 

Este mensaje lleva escondido el está bien, pero no es suficiente.  La culpa por no ser perfecto será lo que persiga a la persona con este mensaje.

 

- “Mi dolor no tiene límites, nadie lo iguala”

 

La competencia por el sufrimiento más grande es muy femenino y muy latino.  La manifestación de “yo soy la que sufre más” tiene un claro matiz de manipulación que en un principio puede cumplir el objetivo de conseguir atención, pero a la larga produce lo contrario.

 

- “Eres responsable por lo que estoy pasando”

 

El “gancho” para levantar la culpa del otro y centrar la responsabilidad es clara.  Es una manipulación grosera.  Cada uno es responsable de sus acciones.

Bibliografía

“Desaprendiendo para vivir”

Guadalupe Cervantes-Pacheco

“Gente Tóxicas”

Bernardo Stamateas

B: S: A:

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