Relaciones contaminantes
La agresión verbal
Palabras que matan II

                       

 

 

                          Por: Guadalupe Cervantes - Pacheco

 

 

El violento siempre necesita un opositor para librar su guerra, por lo tanto, tratará de jalarte siempre al campo de batalla.

 

Además, conoce muy bien tu “talón de Aquiles”.  Su objetivo será salirse con la suya, inspirar temor, desestabilizarte, tenerte a su merced.

 

En medio de un clima de esta naturaleza es normal estar a la defensiva y, en un momento dado, responder también con violencia verbal.

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Veamos  ahora algunas de las estrategias del agresivo verbal:

 

+ Tener a flor de piel la palabra no para desmoralizar, pero también para evitar contacto.  Le amenazan los vínculos interpersonales:

 

“¿Te ha gustado lo que hice de comer?” “No”

 

“¿Te puedo ayudar en algo?”   “No”

 

“’¿Necesitas alguna cosa?”  “Ninguna”

 

“¿Quieres comentarme algo acerca del trabajo?” “No”

 

De esta forma se va quedando solo, se siente rechazado, por tanto su ira va en aumento y su relación será cada día más tóxica.

+ Una estrategia usada también por el agresor es su tono de voz. De esa forma marca su territorio y frena la respuesta contraria.  Elige muy bien el tono para cada una de las palabras y a las personas con las que las usará.

 

El tono de voz usado para la ironía y el sarcasmo es diferente que el de la ira.  Pero en suma, todos ellos tienen un objetivo: recibir el “respeto” y la sumisión que necesita, iniciar una larga tiranía.

 

Es precisamente el tono de voz un disparador de emociones, ya que en nuestra vida adulta, de forma inconsciente, al oír tonos iracundos automáticamente los relacionamos con agresiones que sufrimos en la infancia.  Esto tiene que ver con la percepción-respuesta, tanto para el que verbaliza el ataque, como también para el que lo escucha.

 

+ Además del tono de voz, la postura física y los gestos, son manifestaciones del violento verbal.

 

Su cuerpo está al servicio de sus palabras.  Vigilará cuidadosamente las expresiones de su interlocutor para aumentar o disminuir su tono y gesticulaciones, de acuerdo a la respuesta que recibe.

 

 

 

Bibliografía.

“Ser siendo humano”

“Desaprendiendo para vivir”

Guadalupe Cervantes de Pacheco

 

“Gente Tóxica”

Bernardo Stamateas

BSA