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"Relaciones contaminantes"

"Frustración"

I.- Frustación I.- Ante la actitud contaminante que hemos visto acerca de la mediocridad, me pareció oportuno que toquemos la emoción tóxica de la...

II.- Frustación II.- Es difícil que estas personas piensen y acepten que no todo lo que quieren es lo que en realidad necesitan y no todo lo que ellas necesitan lo pueden...

III.- Frustación III.- Si tú no eres compasivo y misericordioso contigo mismo no esperes que otro lo sea.  La crueldad contra sí, es el peor de los pecados, una falta de...

"Frustración I"

Ante la actitud contaminante que hemos visto acerca de la mediocridad,  me pareció oportuno que toquemos la emoción tóxica de la frustración.

 

Preguntar si alguna vez te has sentido frustrado es torpeza porque tú me responderías, ¿una?, muchas veces.  Ahora veremos como esa emoción nos muestra dos caminos, la primera intentar de nuevo habiendo aprendido alguna lección y la segunda, darnos por vencidos.  La primera es frustración que impulsa la segunda es frustración contaminante.

 

La frustración es un sentimiento de fracaso y decepción que aparece ante un deseo no cumplido, ante una necesidad no satisfecha.

Tenemos frustraciones en el área emotiva y económica, con la familia, amistades en el ámbito laboral, por citar algunos ejemplos.  Se vive, cuando esto sucede, una tremenda sensación, todo se viene abajo, las ilusiones puestas en el esfuerzo para conseguir un objetivo se derrumban.  Dolor, angustia, enojo, se hacen presente.

Hemos nacido con el anhelo interior de superación.  El deseo de cumplir nuestros sueños está en nosotros.  Somos necesariamente “expectantes”.  Cuanto mayor sea el deseo, mayor será el grado de frustración que se tiene en caso de no lograrlo.

 

Cuando una persona no puede cumplir su expectativa aparecerán dos emociones opuestas, la tristeza y el enojo.  La expresión de este enojo será a través de la violencia, algo tan común actualmente.  Detrás de cada persona furiosa hay una persona frustrada.

 

“¡Que estúpida soy!” o “¿Por qué me sucede esto a mí?” son las preguntas que surgen y desencadenan resentimiento y agresión contra uno mismo o hacia los demás.

Además se puede dar la reacción de la resignación y la tristeza, el conformismo, la mediocridad. 

 

Una persona frustrada se vuelve extremadamente sensible a todo lo que le recuerde su fracaso, padecerá angustia cuando se encuentre de nuevo en una situación parecida.  Cuando esto no se ha logrado superar, la persona no tiene la energía para arriesgarse.  Cada vez más se irá conformando con menos.  La mediocridad invadirá su forma de vida.

 

Cuando una persona no alcanza sus objetivos enseguida y se enoja, decimos que tiene “cero tolerancia”.  Generalmente este tipo de persona intolerante en su infancia fue sobreprotegida.  Obtenía lo que deseaba inmediatamente.  Sus demandas eran cubiertas sin ningún esfuerzo, creció sin frustraciones.

 

En su vida adulto hace exactamente lo mismo.  Por esa razón patalea y protesta, se vuelve la persona que llamamos “caprichosa”. Piensa que todos a su alrededor están para cumplir sus deseos y evitarle frustración.

 

Otras personas, en cambio que vivieron en su infancia un NO continuo, tampoco soportan la frustración.  Tuvieron muchas carencias.  Difícilmente recibían algo que deseaban, vivían de pérdidas, experimentaban el “no merezco”,  De adulto, todos los NO, le recuerdan su infancia y reaccionan más violentamente o con dolor y tristeza desproporcionada.

"Frustración II"

La persona que vive frustrada acumula tanto dolor que necesita en un momento determinado adormecer esa emoción recurriendo a conductas compulsivas como el alimento, drogas, alcohol, juego.  Por supuesto el auto maltrato y la mutilación también son practicados.

 

Es difícil que estas personas piensen y acepten que no todo lo que quieren es lo que en realidad necesitan y no todo lo que ellas necesitan lo pueden conseguir a la primera de cambios.

 

Pero es necesario también no renunciar a las metas propuestas.  Las desilusiones no pueden romper o alejar los ideales.  Enséñate a dar vuelta a la página. 

Lograr una alta tolerancia a la frustración es buena tarea.  Recuerda que nadie tiene el poder de salvarte.  El “Chapulín Colorado” es parte de un programa de TV.  No pongas muchas expectativas en los demás, sea quien sea... te va a fallar.

 

Por eso es importante que aumentes tu círculo de contactos.  Rodearte de más personas a quienes puedas recurrir es indispensable.  Cuando pones tus expectativas en una sola persona tarde o temprano te desilusionará.  Y lo más importante, prefiere esperar muy poco; por increíble que te parezca, de esta forma se disfruta más de las relaciones interpersonales.  Recuerda que el control de tus emociones es tu responsabilidad.

Un cuento para ti:

Cuentan que había una niña huérfana, muy pobre, que no tenía una casa donde vivir y pasaba su tiempo caminando descalza por el bosque.  Un día decidió juntar todos los materiales que pudiera encontrar para hacerse un par de zapatos.  Así fue que juntó pedazos de cuero, hojas, ramas, telas, todo lo que encontró en el camino.  Y con todo aquello, se hizo un par de zapatos.  Siguió caminando y, cuando llegó a la ciudad, vio un árbol de frambuesas y se le ocurrió, con el jugo de su fruto, teñir los zapatos de rojo.

 

Muy feliz siguió caminando con sus zapatos rojos, ya que había podido realizar con su propio esfuerzo e inteligencia unos bellísimos zapatos, tal y como ella los quería y los había imaginado.

 

Cierto día se topó con una anciana, en medio del camino, que viajaba en un gran carruaje muy engalanado.  La mujer vio a la niña y sintió compasión, por eso la invitó a vivir en su casa.

 

Sintiéndose agradecida y en deuda por lo que la anciana había hecho por ella, a partir de entonces comenzó para la niña una carrera para agradar a la mujer.  Hasta tal punto que la anciana le pidió que tirara sus zapatos rojos y ella aceptó.  La niña estaba tan deslumbrada por su riqueza que, poco a poco, comenzó a ser domesticada y llegó a hacer todo lo que la anciana quería.

 

¿De alguna forma esa niña tiene algo que ver contigo?  Tal vez has logrado con esfuerzo propio tus metas anheladas pero en algún momento caíste en la trampa de ser domesticada por personas cuya cultura, principios, valores no son como los tuyos.

"Frustración III"

Analicemos algunas formas sencillas para sanar la frustración y gozar de la vida. 

 

Visualiza las metas que te faltan por alcanzar.

Si tienes objetivos en tu vida que aún no has logrado, eso te hará padecer enojo, angustia y frustración así que descúbrelos, no los reprimas ni ocultes utilizando conductas adictivas.  Si es necesario busca una ayuda profesional.

 

Identifica metas alternativas.

Darse por vencido es una mala decisión.  Hay otras opciones para alcanzar tus sueños.  Transforma tus necesidades en motivaciones y eso abrirá puertas insospechadas.

Acepta los obstáculos que lleguen.

La vida es un “gimnasio” para lograr estar en forma, así que los obstáculos son ni más ni menos, los “aparatos para ejercitarse”.  No podrás obtener la fortaleza sino por el premio de los obstáculos.

 

Date permiso de cometer errores.

Como en el caso de los obstáculos los errores son parte del “gimnasio” de la vida.  Los errores solo “afinan la mira” para apuntar al blanco de las metas.

 

Destierra la culpa.

El sentimiento de culpa daña y roba la energía y la alegría de vivir.

 

Mide tus expectativas.

Las expectativas son las semillas del sufrimiento.  No idealices a nadie.

Concentra tu visión en lo que has alcanzado.

¿Dónde se alimentan tus pensamientos, en lo que has logrado o en lo que has fracasado?  De tu respuesta depende tu futuro.

 

Se “buena onda” contigo mismo.

Si tú no eres compasivo y misericordioso contigo mismo no esperes que otro lo sea.  La crueldad contra sí, es el peor de los pecados, una falta de respeto al Creador mismo.

Bibliografía

"Ser siendo humano"

Guadalupe Cervantes - Pacheco

“Emociones tóxicas"

Bernardo Stamateas

B, S. A.

 

 
 

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