"MUDAR DE VIDA"

amorNOes
 Por: Vianey Toledo 

Mudar de Vida

Mudar de vida
como mudamos de casa
poner en venta
nuestros recuerdos inservibles
tirar los tropiezos
e incinerar los dolores viejos.

Empacar los libros
mi almohada
mis tintas
también las fotografías
para no olvidar
los rostros de mis padres
y las sonrisas del tiempo.

Guardar en una caja plateada
de nostalgias
rebordes tupidos de brillantes
repletos de conciencia
forrada por dentro con
orquídeas purpúreas
bordadas con certeza.

En esa caja
guardar lo más selecto
lo divino
lo sutil y suave
las golondrinas
las fotos de primaria
de mis niños
y los anteojos del abuelo.

Mudar de vida
en consciente libertad
alzar la mirada a los cielos
y beber la luz infinita
del sosiego.

Llevar conmigo lo iluminado
como aves
fascinadas por el viento
y un camaleón
donde habiten todos los colores.

Muda de vida amiga
cuando los días
te sepan a cansancio
por respeto a ti misma
muda de plumas
de piel
de canto
a modo de amar tu vida.

VIANEY TOLEDO

Nació en la Ciudad de México, una fría mañana de diciembre de 1961, a la corta edad de 8 años, muere su madre y empieza su andar por el helado camino de la sombra, en esa oscura necesidad se afana en presencia, habita entre dos mundos, un padre fantástico, una hermana liberal y los paradigmas calcinantes de un colegio de monjas. 

La madurez la obliga muy de mañana, sale más allá de las coloridas torres de Luis Barragán y el asombro inunda sus ojos ante el mundo de verdad.

 

Estudia odontología encontrando la satisfacción por curar y la fascinación por la estética, a la mitad de sus estudios muere también su padre en un accidente, el horror de la perdida la devasta y la fortalece.

El amor la toca algunas veces y le entrega tres hijos, razones para estar entera.

Su búsqueda es incansable, en el camino se arrodilla en la tierra, estudia las hierbas y se enamora de su magia, conoce sus raíces y se enorgullece de ellas, sabe de herbolaria, de cuentas calendáricas, de piedras que sudan efluvios de copal y canta a los cuatro rumbos.

Comienza pintando, pero se da cuenta que en sus lienzos no le cabía tanto y en sus silencios empieza a escribir ya entrada la tarde, a las 5:20 pm para ser precisos.

Su poesía es provocadora, subyugante, es protesta, erotismo y encuentro, es un llamado profundo, desnuda su propia intimidad pretendiendo despertar al género femenino y así mismo encontrar sentido a su existencia.